La pregunta que importa al final de la vida es ¿cómo has amado?

Se dice que Buda dijo en su momento que al final de la nuestro paso por este mundo solo hay tres cosas que importan: cuánto has amado, cuán gentilmente has vivido, y qué tan agraciadamente has dejado ir las cosas que no eran para ti. También dicen que la cita le fue falsamente atribuida y nunca resumió el sentido de la vida de una forma tan sencilla. Sin embargo, una de esas frases siempre se queda resonando en mi cabeza.

Hace no mucho tiempo una amiga me confirmaba con sus palabras lo que yo llevo mucho tiempo pensando de forma desordenada… al final de la vida, lo único realmente importante es saber responder bien a esta pregunta: ¿cómo has amado?

¿Has llegado a amar?¿Has amado mucho o poco?¿Has amado bien?

[...] Puedes escuchar el sonido de miles de voces gritando tu nombre, puede que la luz del mundo te ciegue, que te bañe en gracia… Sin embargo no entiendo a qué te aferras, pues los castillos se derrumban y los reinos caen y se convierten en polvo. Puedes ser un ángel piadoso o dejar que te posea el odio, puedes. Puedes creértelo, como te crees u justificas tus errores. Me fascina la forma de tu corazón. Sobre un millón de mentiras la verdad se elevará y te destrozará. Nadie sale vivo de este viaje, cada día es "hacer" o "morir". Lo único que quedará a tu paso será el cómo has amado...

[...]  You can have the sound of a thousand voices calling your name. You can have the light of the world blind you, bath you in grace, but I don't see so easily what you hold in your hands 'cause castles crumble, kingdoms fall and turn into sand. You can be an angel of mercy or give into hate. You can try to buy it just like it every other careless mistake. How do you justify I'm mystified by the ways of your heart, with a million lies the truth will rise to tear you apart. No one gets out alive, every day is do or die. The one thing you leave behindIs how did you love…

 


Cinco razones para no tener perro: ¡habla chucho, que no te escucho!

Poe

Hoy la “bola de pelo” cumple dos años. Desde que se han cruzado nuestros caminos, pero sobre todo justo antes de que eso pasara, un montón de gente ha colaborado con sus consejos a configurar la lista de las cinco principales razones para no tener perro, a saber:

  1. Va a suponer un cambio muy grande en tus hábitos de vida, ahora no podrás quedarte en casa un día entero viendo la tele y descansando, tendrá que salir y moverte, ¡¡aunque llueva y haga frío!!
  1. Te va a suponer gastos extras y tendrás que tener en cuenta que a veces ocurren imprevistos… ¿Estás dispuesta a pasar por eso?
  1. Un perro es una preocupación constante, a partir de ahora tendrás que organizarte siempre para darle un sitio en tus viajes, en tus planes… ¿Qué pereza no?
  1. Tu casa va a estar desordenada, llena de pelo y estará más sucia… Yo no pasaría por eso, me gusta que todo esté siempre perfecto e impoluto.
  1. Y lo triste que será si le pasa algo… o cuándo se vaya porque ya sea muy mayor… Yo no quiero pasar por eso, ni que mis hijos pasen por eso.

Ahí están. Resumidos, los cinco puntos que todo el mundo repite como un loro. Mi repuesta siempre es la misma: es verdad, con estos argumentos mejor no tengas un perro… Mejor no tengas hijos, ni amigos, ni pareja, mejor no tengas pasiones, mejor siéntate a esperar que pase la vida discretamente, en calma, silencio y aburrimiento total. 

La vida es precisamente todo eso que muchos rechazan. La vida está llena de imprevistos y de cosas que te desordenan la casa y te despeinan. De cosas que te harán sentir tristeza algún día. De alegrías, de juegos, de ejercicio, de sustos, de compañía. De esas cosas mola mucho llenar tu vida. De repetir algo 65.893 veces porque te entusiasma y dejarlo solo porque algo te entusiasma todavía más. De sentir que alguien te espera cuando sales a pasear, de salir a pasear y mover el culo, sentir el aire y llenar los pulmones de oxigeno (aunque haga frío y llueva, que en esos días también uno está vivo), de ropa con agujeros, de zapatillas con caca, de vacaciones planificadas para que todos tengan su espacio, de…. ¡un palo! ¡una piña! ¡una pelota! ¡el tapón de una botella! ¡una goma de pelo! ¡un patinador! ¡un ciclista! De, ¡joder, cómo mola el mundo! ¡Estoy vivo!

Así que perdonadme si cada vez que oigo alguna de estas razones para no tener perro os etiqueto (justa o injustamente) en uno de estos dos bandos: el de los apasionados y el de los que prefieren ir siempre sobre seguro y dejar la vida pasar. Si, vale, luego estáis los alérgicos y a esos os perdono, pero son excepciones.

Yo tengo un perro. A veces se acurruca conmigo en el sofá mientras leo un libro y a veces me pone el culo en la cara cuando no encuentra la postura cómoda… pero eso también lo hace la vida,  ¿no?

¡Felicidades “bola de pelo”!


Vivir el AHORA: esto todo lo que tenemos

Llegas a estas cositas tan monas, casi por casualidad. El tipo que escribió "United Breaks guitars -15 millones de visitas en Youtube, habla sobre vivir en el AHORA. No tenemos mucho más, tomad nota. 

[...] When your world stands tough and weighin’ you down, and you’ve had enough of this merry-go-round. End your resistance to walls you won’t move and runnin’ through old déjà vu’s...when there’s no way out there’s still a way through. Cause Now’s all there is, so peaceful and still. In Now you don’t worry ‘bout what’s happened or what will. Cause Now never ends and Now’s never been, and all of your answers are waiting for you here NOW...

[...] Cuando el mundo te planta cara con dureza y sientes que ya es suficiente de esta montaña rusa. Deja de pegarte contra muros que no vas a mover y de repetir situaciones una y otra vez. Aunque no lo parezca siempre hay una salida. Todo lo que tienes es el AHORA, en calma y en paz. En el AHORA uno no se preocupa de lo que ha pasado o va a pasar. El AHORA es todo lo que hay  y todas las respuestas esperan por ti en el AHORA...


Querido diciembre, bienvenido

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Querido diciembre, bienvenido.

Quiero disculparme de antemano por algunas cosas que vamos a decir de ti en estas semanas. Nos vamos a quejar del frío, de las aglomeraciones, de los catarros y gripes, de la gente en las tiendas, del consumismo, de los atracones, de los precios, de las prisas, del materialismo, de los compromisos…

Pero oye, también tenemos que dar las gracias por adelantado por algunas cosillas… Gracias por las castañas asadas, por el vaho, por la escarcha en la hierba de los parques a primera hora. Por la nieve (si la traes), porque cada año haces, con la repetición de muchas cosas, que sintamos completado un ritual de 365 días, y nos sintamos vivos. Por la cara de ilusión de los peques en las tiendas de juguetes, por los adornos brillantes, la purpurina y la música navideña (si, ¿qué pasa?). Por el champán, las uvas, los vestidos de fiesta, la familia, por poder descubrir otras facetas de los compañeros de oficina, por los reencuentros… 

Porque durante treinta y un días, y sobre todo en tu última semana, jugaremos a intentar adivinar qué nos deparará el siguiente año… y nos imaginaremos grandes hazañas. Y porque sé que miraremos al año que termina y nos sorprenderá que nada ha sido como habíamos imaginado, porque nunca lo es. Y no podremos evitar pensar en las cosas de las que nos sorprenderemos el año que viene por estas fechas. Pasa, ponte cómodo.


"No me interesa" de Oriah Mountain

Atardecer
[...] No me interesa lo que haces para ganarte la vida. Quiero saber lo que ansías, y si te atreves a soñar en satisfacer el deseo de tu corazón.
No me interesa tu edad. Quiero saber si te arriesgarías a parecer un tonto por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo.
No me interesa cuáles planetas están en armonía con tu luna. Quiero saber si has tocado el centro de tu tristeza, si las traiciones de la vida te han abierto, o si te has marchitado y cerrado por el miedo al dolor futuro.
Quiero saber si puedes sentarte con el dolor, el mío o el tuyo, sin intentar esconderlo, desvanecerlo o arreglarlo.
Quiero saber si puedes estar con la alegría, la mía o la tuya, si puedes bailar con locura y permitir que el éxtasis te llene hasta la punta de los dedos, sin advertirnos que seamos cuidadosos, que seamos realistas, o que recordemos las limitaciones de los seres humanos.
No me interesa si la historia que me cuentas es verdadera. Quiero saber si decepcionarías a otros para serte fiel a ti mismo, si puedes soportar la acusación sin traicionar a tu propia alma.
Quiero saber si puedes ser fiel, y por lo tanto ser confiable. Quiero saber si puedes ver la belleza, aún cuando no sea bella todos los días, y si puedes originar tu vida desde su presencia.
Quiero saber si puedes vivir con el fracaso, el tuyo o el mío, y no obstante pararte a la orilla del lago y gritarle a la luna "¡Sí!"
No me interesa saber en dónde vives o cuánto dinero tienes. Quiero saber si puedes levantarte después de una noche de pesar y desesperación, cansado y golpeado hasta los huesos, y hacer lo que se tiene que hacer por los niños.
No me interesa quién eres o cómo llegaste a estar aquí. Quiero saber si te pararás en el centro del fuego conmigo sin rehuir.
No me interesa en dónde o qué o con quién has estudiado. Quiero saber qué es lo que te sustenta desde adentro cuando todo lo demás desaparece. Quiero saber si puedes estar solo contigo mismo, y si verdaderamente te agrada la compañía que buscas en los momentos vacíos...


Tecnología, juegos, niños y ópera: la aplicación Opérame nos ha gustado mucho

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Cuando te dicen que vas a conocer a uno de los tenores más importantes de este país te esperas solemnidad. Solemnidad y esa distancia intelectual que  se suele marcar con ciertas personas expertas en temas tradicionalmente envueltos en un halo de formalidad que, para que negarlo, da bastante respeto. Lo que me he encontrado al conocer a José Manuel Zapata ha sido cercanía. Un hombre absolutamente enamorado de lo que hace, de la ópera, y con la firme determinación de acercar el género lírico a los más pequeños de todas las formas posibles a su alcance. Todos los s que hemos estado en la presentación de la aplicación Opérame nos lo hemos pasado en grande.

Hoy se presentaba la aplicación Opérame. Un juego realizado por alumnos de U-tad, Centro Universitario de Tecnología y Arte Digital en colaboración con la Fundación Orange que tiene como objetivo acercar la ópera a los niños utilizando tecnologías que son ya parte de su día a día y un método didáctico basado en el juego con el que aprenderán los conceptos más elementales de este género que tan poca exposición tiene el los medios. El desarrollo está basado en una obra espectáculo del propio Zapata (Opérame, ¿Qué diablos es la ópera?) que además pone la voz al protagonista y narrador de la historia, el Doctor Hans Franz Tenor. Un proyecto precioso, (qué voy a decir yo hija como soy de dos grandísimos amantes de la ópera) promovido por la Fundación Orange, entre cuyos objetivos está la difusión de la música como elemento universal de comunicación.  La diseñadora Carmen Jabaloyes y el músico Juan Francisco Padilla aportan más calidad si cabe al resultado final.

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Los niños irán descubriendo los conceptos básicos de la opera gracias a cuatro personajes, cuatro robots, que representan las principales voces de la lírica: Sopraneitor, Baritrón, Mezzoide 2.0 y RDor Tenor. Con los teatros más representativos del panorama internacional como escenario, los niños deberán ir superando diferentes pruebas al tiempo que aprenden jugando, de la mano del Doctor  Hans- Franz Tenor.

El Doctor quería ser cantante de Ópera, pero acabó siendo científico y para unir sus dos pasiones, creo a estos robots que con el tiempo aprenderán a cantar como los humanos. Pero por el momento, están desafinando y los niños tienen que ayudarles a mejorar su técnica. Cuando un robot recupera su voz, recupera su superpoderes: hacer crecer las flores, romper copas de cristal, enamorar a las robotoidas y crear terremotos. Al superar cada juego, los niños descubren contenido explicativos sobre las piezas que han escuchado: Al finalizar cada mini-juego, sehabanera de Carmen de Bizet, aria de La Reina de la Noche de La Flauta Mágica de Mozart, aria “Nessun Dorma “de Turandot de Puccini… Fácil, divertido, educativo… ¡Me encanta!

José Manuel Zapata es actualmente uno de los tenores más importantes de su generación y ha sido protagonista en algunos de los teatros de Ópera más importantes del Mundo (Metropolitan Opera House de Nueva York, Teatro Real de Madrid, Teatro Liceo de Barcelona, Rossini Opera Festival, Ópera de Berlín, Teatro Chatêlet de París, Semperoper de Dresden, Teatro Massimo de Palermo o el Theater an der Wien de Viena. Conocerle ha sido un privilegio y nos ha hecho reír de lo lindo.

Así que si tienes niños y te gusta que aprendan cosas nuevas y que disfruten de la música y su poder de contar historias… ¡Descárgatela y a jugar!

¡Ah! Y si os apetece ver a José Manuel Zapata en directo (yo no me lo voy a perder), tenéis la opción de ir a ver Hansel y Gretel al Teatro Real hasta el próximo 7 de febrero. Nos vemos allí.