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Publicado por Jorge de la Hidalga el 30/04/09 a las 6:51 en El patio | Enlace permanente | Comentarios (1) | TrackBack (0)
Publicado por Jorge de la Hidalga el 29/04/09 a las 6:06 en El patio | Enlace permanente | Comentarios (1) | TrackBack (0)
Publicado por Jorge de la Hidalga el 28/04/09 a las 6:52 en El patio | Enlace permanente | Comentarios (1) | TrackBack (0)
Publicado por Jorge de la Hidalga el 27/04/09 a las 7:20 en El patio | Enlace permanente | Comentarios (1) | TrackBack (0)
OSCAR
Tras una semana dura y agridulce me quedan dos sensaciones. La casi perdida de la mujer de mi vida y haberla recuperado in extremis. La autocompasión que uno siente refugiado en una casa ajena a base de calimochos, poco sueño y mucho tabaco me hizo recapacitar sobre lo que no se debe… mi pasado, mi presente y mi futuro inmediato. Agradezco la preocupación de todos vosotros y espero un poco de comprensión por mi ausencia en la confianza de que entendereis que ahora esté a medio gas y aterrizando de nuevo en el aspecto amable de una crisis matrimonial: la reconciliación…
Ante lo anterior es difícil hablar de inquietudes o de banalidades. Las ha habido, como todas las semanas. Podría hablaros de que dos importantes políticos han dado la espalda a su electorado optando por otro puesto en lugar de aquel para el que fueron elegidos. Me parece de muy mal gusto y una desfachatez, pero como no soy andaluz me pilla un poco retirado para indignarme. También puedo hablar de que al final la crisis aún no ha dicho todo lo que tiene que decir y la cosa vá a peor. Ya no sirve aquello de que no podemos caer más bajo para poder dar la patada en el fondo y subir, porque el pozo de momento no tiene fondo. También debo hablar de un tema que a una forera le encanta: Coslada y la mafia policial (perdón, supuesta mafia). Ya están todos fuera. Sean inocentes o culpables me parece alucinante lo difícil que es salir del talego para la mayoría y lo descaradamente fácil para otros, con o sin fianza por medio, por donde se pasan sus Señorías la peligrosidad social, el riesgo de reincidencia y la alarma social en ciertos casos y cómo crucifican al españolito de a pié el resto de ocasiones. Como sabeis siento un profundo desprecio por la supuesta Justicia, que no responde a su nombre salvo para unos pocos afortunados. Estoy seguro de que cuando yo pase por el Juicio conmigo no serán igual de indulgentes.
Publicado por Jorge de la Hidalga el 26/04/09 a las 0:32 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Publicado por Jorge de la Hidalga el 24/04/09 a las 6:03 en Historias | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Publicado por Jorge de la Hidalga el 23/04/09 a las 6:55 en Historias | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Cuando Pablo supo del personaje con el que compartiría chabolo, desbarró de alegría. No todos los días se recibe en casa al jefe del mayor clan de la droga de la ciudad, en especial, cuando Pablo era asiduo visitante de los gimnasios, lugares donde los Florida eran admirados con veneración. El que otrora mostrara un orgullo y un despotismo exacerbado hacia sus compañeros de patio, sucumbió por decisión propia a la servidumbre más rastrera. Se pluriempleó de machaca del Robus, esperando resultados futuros una vez en libertad.
La relación entre ambos no soportó los vaivenes de la vida carcelaria. La sagacidad de Robustiano sacó a relucir de inmediato el lobo taimado encerrado en piel de carnero que Pablo trataba de ocultar bajo maneras amables. Sus cortas entendederas dejaban traslucir toda la carga de maldad y perversión que llevaba encima. Fue a los escasos meses de su llegada al módulo, cuando el Robustiano se ofreció a compartir mi celda de maharajá que yo, con sutil manejo, había conservado en solitario. Con buenas palabras y dotes magistrales de diplomacia, me convenció para aceptarlo como compañero por el tiempo que pactáramos sobre la marcha; en caso de no sobrellevar nuestra cautividad compartida, él abandonaría la celda a mi requerimiento.
La vida con Robustiano, a pesar de mi escepticismo inicial, fue de lo más llevadera. Era un ser ordenado, higiénico y sus historias salvajes y de mundos desconocidos para mí, hacían relegar el tiempo transcurrido y por transcurrir a un segundo plano distante. Su fama se había extendido por toda la prisión y había llegado hasta los oídos de los funcionarios, que deseaban evitar problemas con alguien que en la calle contaba con un grupo de hienas hambrientas de sangre. Y todos, sin excepción, tenían a un ser querido pisando la calle libre. Por ello, el día que Robustiano tuvo que ajustar una cuenta pendiente con un interno de otro módulo, los testigos desaparecieron.
Publicado por Jorge de la Hidalga el 22/04/09 a las 6:22 en Historias | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Publicado por Jorge de la Hidalga el 21/04/09 a las 0:50 en Historias | Enlace permanente | Comentarios (6) | TrackBack (0)
Publicado por Jorge de la Hidalga el 20/04/09 a las 7:13 en Historias | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Crónica sobre los diferentes sistemas de introducción de las drogas en las cárceles españolas.
SEXO EN PRISIÓNHistorias reales sobre diversas vivencias sexuales en prisión.
YO, MI EXPERIENCIAExperiencias variopintas del protagonista en diferentes lugares y prisiones españolas.
NANO EL PREVENTIVOPrimeras impresiones de un novato entrando por vez primera en la cárcel y la vicisitudes vividas durante su detención.
LOS FLORIDAHistoria real del jefe de la más conocida banda de distribución de droga en los gimnasios y discotecas de Madrid. Asimismo controlaban a los porteros de lugares nocturnos de la capital.
LA TANIRelato sobre los incidentes acaecidos en un hogar gitano, donde la mujer y después de años de maltrato, asesinó a su marido en un arrebato defensivo.
HISTORIAS DEL PATIOVivencias diarias en cualquier patio taleguero.
