"Sería indigno dejarse hundir por las desgracias de nuestra generación y por los peligros del futuro, hasta el punto de cerrarse a la esperanza, pero no sería menos abandonarnos a la utopía y desconocer los transtornos de nuestra circunstancia [...] Nada puede impedir que tengamos dos deberes que no siempre son compatibles. Uno hacia nuestro pueblo y otro hacia todos los pueblos del mundo. Sabemos que no tenemos las respuestas a ciertos interrogantes, pero también sabemos que el hombre no sobrepasará las antinomias de la acción sino el día que haya terminado con la violencia o con la esperanza...". Raymond Aron (foto: Alexanderdrachmann)