Este tema me lleva dando vueltas en la cabeza un tiempo, pero hace solo una semana que realmente me he dado cuenta de lo importante que es para mí. Señores/as “managers” de comunidad, de contenidos, de medios sociales, de lo que os dé la gana. Si algo debemos trabajar de cara a que toda la teoría que leemos día a día sobre las redes sociales sea realmente efectiva, si algo debemos aprender, es a SER SOCIALES.
Ya estoy un poco saturada de tantas listas, claves, secretos y teoría sobre los medios sociales sobre posicionamiento, sobre cómo hacer las cosas para que los usuarios encuentren, admiren, amen, compren, vendan o difundan tu producto o servicio. Ya casi parece innecesario contratar a alguien que te ayude en estos temas; solo tienes que invertir un poco de tiempo en investigar por internet y ¡tachán! la magia sucede. Al estilo “Campos de sueños” y el famoso “si lo construyes él vendrá” de Ray Liotta. Todos sabemos que no es así, que hay algo más o debería haber algo más.
Ahora que la fiebre de estar en los medios sociales se ha extendido y se extiende entre empresas de cualquier edad y condición y todos quieren/tienen que estar ahí; no sé a vosotros, pero sigue habiendo cosas que me chirrían y que no comparto. Para que me cuadre todo esto de los Social Media, me falta gente que sea 'sociable' (adj. naturalmente inclinado al trato y relación con las personas o que gusta de ello), sociable de verdad. Si antes Internet se equiparaba precisamente a un espacio 'asocial' en el que la gente pasaba mucho tiempo sola hablando con otras personas en circunstancias similares a través del ordenador, ahora las cosas han cambiado, o deberían haberlo hecho. Sin embargo, seguimos simplemente trasladando modelos, buscando los mismos perfiles, cometiendo los mismos errores que en muchos casos se basan en datos/métricas que no dicen mucho. En realidad, ni el número de seguidores que tengamos en twitter ni los amigos de facebook son un índice fiable sobre nuestra sociabilidad. De verdad de la buena, que dirían los de Yoigo.
El ser humano es un ser social por naturaleza, eso ya lo sabemos. Prácticamente, necesita de los otros para poder vivir (sobre todo, a un nivel emocional). Como leí hace tiempo:
"La realidad social está
formada por un conjunto de estructuras, instituciones sociales, grupos sociales, roles, clases sociales... Pero hay algo que se mueve en todas estas instancias en torno a lo que se nuclea lo social: los seres humanos establecen sus relaciones con los demás por medio de un conjunto de formas de interacción estandarizadas y un proceso social específico que merece una atención especial es el de los procesos de comunicación. El ser humano es esencialmente comunicativo por lo que está llamado a compartirse y dejarse compartir por los demás. Todo ser personal tiende esencialmente a la entrega y a la participación, de forma que el ser personal está ordenado por esencia al tú y a la sociedad”. ¡COMUNICACIÓN SOCIAL! Oh vaya, qué novedad las dos palabras juntas; si va a resultar que no solo hace falta decir que se es “súper-social”.
Y, si la cosa es que el tema de la comunicación es tan importante, todavía me parece más importante recordar (y recordarnos) que, desde hace siglos, la ciencia ha puesto de manifiesto que entre el 60 y el 80% de la comunicación entre seres humanos se realiza por canales no verbales. Gestos, tonos, miradas, palabras… ¡¡¡Entre el 60% y el 80%!!!! Como diría Guy Kawasaki: “And so what?”.
Los que somos periodistas sabemos que hay gente que no ha estudiado la carrera que, simplemente, tiene un don. A muchos les fastidia sobremanera y atacan al grito de “intrusismo”, pero la vida es así y ahora
internet permite que muchos no dependan de grandes medios de comunicación para “vivir de” o hacer lo que les gusta. Don para escribir, para hablar, para comunicarse, para gustar… Pues eso es lo que me gustaría ver en los ahora tan famosos community managers o social media managers. Me sorprende cuando en algún evento me encuentro con alguien que “va de” y es tremendamente desagradable. Por altanero, por tímido, por agresivo, por borde, por cortante… ¿Pero qué pasa?
“Los estudios demuestran que las señales no verbales influyen cinco veces más que las orales y que, la gente se fía más del mensaje no verbal. Los gestos se hacen más elaborados y menos obvios con la edad, por ello es más difícil interpretar los gestos de una persona de 50 años que los de un individuo joven. Los gestos deben analizarse en contexto en que se producen. Hay que tener en cuenta que cada gesto es como la parte de una frase y, al contrario que en el lenguaje oral, las frases gestuales siempre dicen la verdad sobre los sentimientos y las actitudes de quien las hace”. Hombre, dicho así...
No basta con ser joven y dinámico, con aceptar sueldos bajos y responsabilidades del mismo calibre. No basta con ser guapo o tener miles de seguidores en twitter. No basta tampoco (aunque es sumamente importante) con saber de marketing, estrategias de producto, branding, tácticas, mercados, ventas, tendencias… Si como dice José Carlos León en uno de sus post de Cooking Ideas “El Social Media Marketing, no es otra cosa que la vida de la gente, en internet o en donde sea”, lo que hay que saber es “de personas”. Y todavía iría un poco más allá, lo que tiene que pasar, algo casi imprescindible, es que te gusten las personas, que te guste la gente incluso más de lo que te gustas tú. Y todos entendemos lo que quiero decir, ¿verdad?
Así que reclutadores del mundo: salid con vuestro futuro community manager a tomar un café, ved cómo trata a la gente, si le arranca una sonrisa al camarero, si observa lo que pasa a su alrededor… Me
recuerda al texto de Oriah Mountain Dreamer: “No me interesa tu edad. Quiero saber si te arriesgarías a parecer como un tonto por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo…”. A fin de cuentas ser social en twitter es más sencillo que serlo ahí fuera.
Esta es mi opinión ¿Qué opinas tu?
Foto: Flickrohit