La Clase Creativa
El continente por encima del contenido. El mejor packaging de la historia

A vueltas con el pescado

Recuerdo aún cuando nuestras mamás nos obligaban a comer el pescado que nosotros, de niños, detestábamos por sus innumerables espinas.
"Venga, Jorgito, una uva y un poquito de pescado, que es fresco" y yo masticaba con ansia la uva y deglutía el mazacote de pescado, sin escalas, al buche.
El pescado fresco al que hacía referencia mi madre, sigue siendo el pescado fresco de ahora, que de fresco no tiene nada. El caso, es que la pobre mujer no tenía mucho donde elegir, ya que los productos congelados de la época no contaban con la calidad de congelación que mantienen en la actualidad los buques factoría.
Para entendernos. Cualquier pescado fresco que compres hoy por hoy en España, salvo casos puntuales de ciertos restaurantes y algunas lonjas de mar que compran las capturas de los pequeños barcos pesqueros, tiene al menos una semana de capturado y estirando la cifra puede llegar hasta las tres semanas. En cambio, el pescado capturado en alta mar por los buques factoría y congelado abordo, que no en tierra, apenas pasa un par de horas a la intemperie desde su captura. Le cortan la cabeza, parte de la cola, extraen las visceras, y ala, al tunel de congelación, que puede ser de aire forzado (-40º C) o de nitrógeno (-196º C). Los filetes de pescado se congelan habitualmente por el sistema de placas de contacto (-30º centígrados). Además,...

"La verdad, buscando un video para aderezar el texto me topé con este que me quitó las ganas de seguir hablando del pescado que nos comemos. Juzgar por vosotros mismos."

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