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Dean Kamen: parte hombre, parte máquina

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Por Adam Higginbotham. Algunos ven a Dean Kamen como un personaje de Willy Wonka cuyo invento más famoso - el transportador personal Segway - sigue siendo el blanco de muchas bromas. Otros lo comparan a Henry Ford. Su próximo proyecto, cuando  perfeccione el coche eléctrico, es “arreglar el mundo" – usando un motor de 200 años que nadie más piensa que pueda funcionar.
 
Hace diez años, en la cima de una colina verde en el campo de Nueva Inglaterra, en el punto más alto que pudo encontrar entre Boston y Manchester, Nueva Hampshire, Dean Kamen diseñó y construyó la desparramadamente extensa casa hexagonal que llamó Westwind.
 
Llena de artilugios, herramientas y curiosidades – en las que se incluye un remolcador de 25 toneladas de vapor que una vez perteneció a Henry Ford y un ascensor que salió en El Golpe - y dotada de una turbina aérea de 50,000 vatios para generar electricidad y de un campo de béisbol iluminado para disfrute de sus empleados , Westwind se encuentra a sólo siete millas de la sede de su empresa de investigación y desarrollo: Deka.
 
Kamen, de 57 años, cubre esta distancia de diversas maneras: al volante de su Humvee negro brillante, o en su Porsche coupé, el trayecto es de unos 20 minutos; a veces, decide pilotar su helicóptero, un Enstrom 480 de dos plazas, con propulsion a chorro, que guarda en un hangar bajo su casa, y que   transporta al inventor al tejado de su oficina en cerca de tres minutos y medio.
 
Pero la primera vez que le vi, Kamen me llevó al aparcamiento de Deka para enseñarme algo nuevo: un pequeño coche de plástico azul en el que él y un equipo de ingenieros han estado trabajando durante cinco meses. Me dio un pequeño tour: 256 libras de baterías de litio, un suelo falso, la matrícula nueva en la que dice "Rebelión". 

“Pues este es mi coche”, dice al final, levantando la voz emocionado. "¡Es único en el mundo! ¿A que mola?"

 
Gira la llave de contacto: hay un clic, y un zumbido apenas audible, el coche es totalmente eléctrico. "Casi mudo", afirma. "No hay muchos en el mundo. Muchas personas tienen híbridos, pero un híbrido no es ni la mitad de interesante que un coche totalmente eléctrico".
 
Mientras vamos cogiendo velocidad en la carretera hacia Westwind, y el quejido de los motores eléctricos compite con las bocanadas de los clásicos ligeros de la radio, Kamen explica el verdadero secreto de su nuevo coche.
 
Bajo el falso suelo del maletero, él y los ingenieros de Deka, han montado un motor Stirling. Concebido en Escocia hace casi 200 años, el Stirling es una maravilla de la termo-dinámica que podría ayudar a sustituir al motor de combustión interna- en teoría puede convertir cualquier fuente de calor en electricidad, en silencio y con un 100 por cien de eficiencia.
 
Sin embargo, empresas como Phillips, Ford y la NASA han dedicado décadas a la investigación, y millones de dólares a desarrollar el motor, y todos se han retirado vencidos, tras haber fracasado al tratar de encontrar una manera de convertir los principios teóricos del motor en una aplicación que sea funcional en el día a día.  Kamen, sin embargo, ha pasado los últimos 10 años y, según sus propios cálculos, unos 40 millones de dólares, trabajando en el problema.
 
 
Ahora él y sus ingenieros han construido y probado una serie de motores Stirling adecuados para ser producidos en masa que pueden funcionar con cualquier combustible, desde combustible para reactores hasta estiércol de vaca. El motor del maletero del pequeño coche azul se ha diseñado para ampliar su gama y recargar constantemente las baterías para crear un nuevo tipo de vehículo híbrido: uno a medida de las carreteras del siglo XXI.
 
Un híbrido Stirling eléctrico, me dice Kamen, puede viajar más lejos y más eficientemente que los coches eléctricos convencionales, y genera suficiente energía como para hacer funcionar dispositivos que chupan mucha energía, como la calefacción y el dispositivo para descongelar los parabrisas que son esenciales para los conductores que, a diferencia de los que él llama los "cabezatofus' de California, deben hacer frente a un clima frío; e incluso utilizando gasolina, el motor es mucho más limpio que los híbridos gasolina-eléctricos como el Toyota Prius.
 
Sin embargo, confiesa Kamen, su nueva creación no está aún terminada del todo: "El motor Stirling no está conectado. Lo que me fastidia mucho".
 
¿Pero podría funcionar?
 
"Va a funcionar", dice. "Créeme"
 
Dean Kamen afirma que no él no sabe cuánto es su valor personal - «¿En dólares?" pregunta con su travieso acento de  Long Island. "Porque mi madre piensa que soy irremplazable." Se ganó la vida como inventor durante 40 años, y en ese tiempo ha patentado más de 150 artefactos, pero por el que es más conocido es también su aparato menos exitoso, su nombre es sinónimo de fracaso y bombo publicitario.
 
Cuando el transportador personal Segway se anunció al público en diciembre de 2001, Kamen dijo a la revista Time que "sería para el coche lo que el coche fue para la carreta de caballos”. Pero hoy en día estos vehículos eléctricos de dos ruedas controlados por un giroscopio, están reconocidos como una novedad absurda, prohibidos en las calles británicas, y perduran como un accesorio cómico, indicativo de tontos presuntuosos con prisa.
 
Sin embargo, durante casi un año completo antes de que fuera presentado al público, la invención de Kamen fue una de las piezas de tecnología nueva más esperadas en la historia. Envuelta en el secreto, conocido sólo por los nombres en código como "Ginger" o "IT", el aparato fue objeto de una especulación sin precedentes sobre lo que podría ser, o lo que podría hacer.
 
Las declaraciones de las empresas y técnicos lumbrerass que se encontraban entre los pocos privilegiados que habían visto “Ginger” -includo el jefe de Amazon Jeff Bezos y el CEO de Apple, Steve Jobs (que dijo que era un invento tan significativo  como los PC, y que las ciudades se designarían en torno a dicho invento)- alimentaron tremendamente conjeturas imaginarias acerca de un milagro tecnológico salido de las páginas de un libro de ciencia ficción. Podía ser un aerodeslizador de hidrógeno; un dispositivo magnético anti-gravedad, una máquina de viajar en el tiempo, un robot que leía la mente.
 
Cuando finalmente se presentó IT, ante una audiencia de millones en el programa de televisión Good Morning America aparentando ser un cruce entre una segadora manual y un patinete infantil, fue un anti-clímax devastador. Su alto precio, unido a un puñado de de meteduras de pata en relaciones públicas  -George W. Bush fue memorablemente fotografiado cayéndose de uno (a pesar de que,más tarde se supo que, muy típico, la caída fue debida a que no había arrancado el aparato)- hizo que el Segway nunca tuviera una oportunidad de éxito.
 
Sentado bajo el retrato de Albert Einstein que cuelga sobre la chimenea de la biblioteca de Westwind, Kamen defiende pacientemente el aparato en el que invirtió 10 años de su vida y varios millones de su fortuna personal; un hombre nervioso, delgado, de pelo negro muy espeso que se está salpicando de gris, Kamen es articulado pero a menudo desesperanzadamente verboso, y el tema de Segway no es la excepción. "No me parece que cometieramos errores," dice, "creo que el bombo que se creó fue una maldición ... nada en el mundo hubiera podido satisfacer las expectativas que la gente tenía. Y eso que hasta el día de hoy hay gente que piensa que yo estaba detrás de la idea de crear tal expectativa. No es así. "

Lejos de ser el resultado de una estrategia de marketing mal calculada,  nacida de la arrogancia de su inventor, la anticipación de los meses previos al lanzamiento del Segway no tenía casi nada que ver con el propio Kamen. Conocido por su trabajo en dispositivos médicos para grandes corporaciones como Johnson & Johnson, el inventor ha asegurado que el largo trabajo de I + D en Deka se llevaba a cabo en condiciones de secreto rayando en lo paranoico, y que el proyecto “Ginger” todavía se había protegido más.
 
No obstante, había acordado permitir que un periodista tuviera acceso regular a los talleres de Ginger - para reunir material para un libro que se publicaría después del lanzamiento de la máquina. En el esquema del libro enviado a los editores, el escritor evitó proporcionar ningún detalle sobre cúal podría ser el invento - de hecho, su agente añadió al misterio al añadir referencias al dispositivo IT. Pero, de alguna manera, la página web inside.com recibió una copia filtrada de la propuesta y los jugosos detalles que contenía provocaron 11 meses de conjeturas febriles.
 
Kamen describió después dicha filtración como "lo peor que jamás me ha ocurrido en  negocios". Los estudios de mercado realizados antes del lanzamiento de Segway estimaban que el aparato vendería 31 millones de unidades durante sus primeros 10 o 15 años; seis años más tarde, sólo 23.500 máquinas habían sido vendidas en todo el mundo.
 
Kamen dice que no considera un fracaso el Segway. "Creo que es un éxito técnico," me dice. "Y creo que con el tiempo, un transporte personal, pequeño y ágil, será un gran éxito para las ciudades que se están convirtiendo en lugares más peatonales. No sé cómo las mega-ciudades de los próximos 10 o 20 años proveerán un transporte eficiente a la gente ... Sé que no se usarán coches. Creo que el Segway es una buena posibilidad."
 
Y dice que no le importa ver algo en lo que ha invertido tanto dinero convertido en objeto de muchas bromas. «Si yo soy el blanco de la broma," dice "soy el blanco de la broma. Pero, sabes, me parece bastante bien dejar que sea la historia la que responda de si mis ideas son estúpidas o importantes”.
 
No es difícil darse cuenta de que Kamen es un hombre caprichoso. Por un lado está la adolescente fantasía de una casa donde el tema hexagonal abarca muchos de los accesorios incorporados tanto en los muebles con los lavabos, por otra hay oscuros pasillos cortados en rasgada roca negra que parecen los túneles de una mina, y un pasadizo secreto – al que se entra tirando del lomo del libro Mecanismos ingeniosos para diseños e inventos, volumen 4- que va desde la biblioteca a la cocina.
 
 
Pero también está la isla de North Dumpling, una hectárea y media de grava y arena en Long Island Sound, residencia de un faro con una biblioteca y una bodega que Kamen compró por 2,5 millones de dólares en 1986. Poco después, anunció su intención de levantar un aerogenerador allí - y cuando las autoridades del Estado de Nueva York se opusieron, dijo que el Norte Dumpling se convertiría en una nación independiente, con un límite territorial de 200 pulgadas.
 
Ahora le gusta referirse a sí mismo como Lord Dumpling, y le cuenta a cualquiera que  escuche sobre la moneda de su feudo (el billete de 250.000 dumplings luce un retrato en pluma y tinta del mismo Kamen ataviado con una corbata de lazo y una gorra con una hélice), el periódico (El North Dumpling Times) y la normativa aduanera (la solicitud impresa de su visado incluye espacios para detallar las marcas distintivas, tanto en la cara como en el culo, del que solicita el visado).
 
Kamen ha nombrado a amigos y familiares para ocupar cargos en el gabinete de Dumpling, incluidos Ministros de brunch y nepotismo, y ahora tiene una copia de la Constitución de North Dumpling, amarilleada artificialmente, tras un cristal en una pared de la planta de arriba de Westwind.
 
Esta imagen de un Peter Pan de la física es una que Kamen no niega - de hecho, cuando en un momento dado sugiere que no piensa realmente que la isla de North Dumpling es una nación soberana con planes de unirse a la OTAN, rápidamente añade: "esto no lo puedes escribir", como un hombre dispuesto a mantener la creencia en Papá Noel. Pero también explica que el hexágono es la mejor solución de ingeniería posible para la construcción de una casa en la cima de una colina, que visita su isla privada sólo una o dos veces al año y, además, sólo durante uno o dos días cada vez.
 
Con todas sus indulgencias freaky, las fantasiosas afectaciones del inventor chiflado no dejan traslucir toda una vida dedicada seriamente a la evolución del mundo. "Creo que la gente asume que los contables o abogados, o incluso los ingenieros se levantan cada día y avanzan laboriosamente en sus carreras, pero yo soy como un loco frenético que va de tonto ..." dice. 'Que es realmente La vida y tiempo de Willy Wonka. Y si bien todos tenemos esos momentos, la mayor parte de mi vida es difícil, centrada en el trabajo y en tratar de hacer cosas que son difíciles de hacer. "
 
Kamen está considerado ahora como uno de los ingenieros electro-mecánicos más importantes del mundo - «Es extraordinario", dice Bob Tuttle, que trabaja con él desde 1976 y ahora es vicepresidente ejecutivo de Deka, «el máximo ingeniero de sistemas. '
 
"A menudo le comparan con Thomas Edison o Henry Ford", dice Bill Doyle, que conoció a Kamen mientras trabajaba en Johnson & Johnson a mediados de los 90. "y ha hecho méritos para conseguir esas comparaciones."
 
Kamen, es casi totalmente autodidacta, y técnicamente ni siquiera se graduó en el instituto. Cuando era un niño en el suburbio de Rockville Centre, Long Island, Nueva York, no le gustaba que sus maestros le dijeran lo que tenía que hacer, y cuestionaba su forma de enseñar los principios de matemáticas y física. Sus resultados eran a menudo pobres - en parte porque se negaba a cooperar con convenios educativos.
 
Al principio, sólo respondía las preguntas de los examenes cuando sabía la respuesta segura; después dejo de responder cualquier pregunta: «Decidí que hacer un exámen era una tontería. Porque si sabes la respuesta a la pregunta, no pierdes el tiempo escribiéndola. Y si no sabes la respuesta a la pregunta, ¿para que enfocar con luz brillante lo tonto que eres? "
 
Pero en el sótano de la casa de sus padres, Kamen jugueteaba con electrónica transistorizada. A los 16 años, produjo y rediseñó un sistema audiovisual para el planetario Hayden de Manhattan, y luego inició un negocio, haciendo shows automatizados y presentaciones. Antes de dejar el instituto, ganaba 60.000 dólares al año, y cada centimo que ganó, lo gastó en  nuevo equipo. Cuando todos sus amigos se fueron a Woodstock en 1969, se pasó el fin de semana sólo en el sótano, acabando un encargo. Pero Kamen quería hacer algo más, algo que cambiara para mejor la vida de la gente: "Yo sabía que no quería hacer cosas tontas y superfluas", afirma. "Quería hacer cosas importantes."
 
Su oportunidad apareció cuando su hermano mayor, un estudiante de medicina en la Universidad de Harvard, se quejó de la necesidad de administrar dosis de medicinas, medidas automáticamente, por vía intravenosa a pacientes hospitalizados. Como resultado de ello, Kamen experimentó con medicinas sin receta, y elaboró el primer sistema de gotero automático- y formó una empresa para fabricarla. Para satisfacer la demanda, necesitaba más equipo, y un taller más grande, por lo que contrató a un arquitecto y un bulldozer, y sorprendió a sus padres enviándolos a un crucero por el Caribe.
 
Durante su ausencia levantó la casa, amplió el sótano bajo el jardín de su casa, lo llenó de maquinaria pesada que tuvo bajar con una grúa, y después lo cubrió con un jardín nuevo antes de que volvieran sus padres. Siguió pagando la universidad durante cinco años, pero al final la abandonó sin graduarse. En los años siguientes, continuó trabajando en avances en tecnología médica, y produjo una jeringa portátil de insulina para diabéticos. En 1982, vendió la compañía que había desarrollado, Autosyringe, por unos 30 millones de dólares; tenía 30 años. Poco después, creó Deka, llamado así por las primeras letras de "Dean Kamen", y ofreció los servicios de la compañía como inventores de alquiler.
 
En una esquina de su oficina en la sede de Deka en Manchester, entre el recortable gigante de cartón de Darth Vader y la silla pintada con una vívida imagen de Einstein, Kamen y uno de los 350 ingenieros que trabajan para él explican con gran orgullo el proceso ingenioso que llevó a una de las creaciones mayor éxito de la compañía.
 
“Consigues a gente como Chris ", dice Kamen, levantando la vista desde el asiento de la silla de ruedas eléctrica de engorroso aspecto, «que es bastante buena en cosas mecánicas, sistemas, control. Les pones a todos juntos en un cuarto... " enciende algunos interruptores y alterna un mando de plástico negro en el brazo de la silla, ",... y dices, "¿Por qué no voy a ser capaz de hacer lo mismo que todos los demás cuando hayan terminado de estar sentados, osea de ponerme de pie?"
 
En este momento, hay un ruidito de servomotores, y la silla se levanta abruptamente en el aire sobre uno de sus tres pares de ruedas, con lo que el inventor queda mirándome a la altura de los ojos. Equilibrado en el espacio, Kamen coge mis manos y me reta a tirarle empujándole. No puedo; se da la vuelta en el mismo sitio, y la máquina permanece perfectamente en posición vertical, sobre dos ruedas. Esto, explica, es sólo una de las formas en que la silla, conocido como iBOT, pueden transformar la vida de discapacitados. «La gente no entiende," dice, "que cuando se pierde la capacidad de andar, la movilidad es sólo un pedazo de lo que pierdes. Pierdes dignidad, pierdes respeto, pierdes acceso, a causa de las escaleras y bordillos. Bueno, esta cosa te puede subir y bajar escaleras, subir y bajar bordillos, te permite mirar a gente a los ojos - es realmente un gran invento".
 
Kamen empezó a trabajar en lo que se convertiría en el iBOT en 1990 y, finalmente, vendió los derechos médicos de la tecnología a Johnson & Johnson, que gastó $100 millones en su desarrollo. Antes de que iBOT saliera por fin a la venta en 2003, Kamen dijo al periodista discapacitado Juan Hockenberry que cuando los que las probaron experimentaron por primera vez la sensación de estar en equilibrio en el 'modo estar de pie ", a todos se les saltaron las lágrimas.
 
Hoy en día, el trabajo en nuevas tecnologías médicas para compañías como Johnson & Johnson sigue siendo la principal fuente de ingresos de Deka -a lo que Kamen se refiere como su "trabajo diario". Pero la empresa también ha sido la responsable de varias innovaciones encargadas por Darpa, la agencia de proyectos de investigación avanzada de defensa del Pentágono. Entre ells, el PowerSwim, las aletas que permiten a los buceadores de combate nadar bajo el agua a dos nudos de velocidad, y un "lanzador controlable", para combates en entornos urbanos, que utiliza aire comprimido para disparar a un hombre al tejado de un edificio en 1,2 segundos : «Eso es divertido", dice Kamen. 'La persona sale disparada a alta velocidad, reduce la velocidad, y justo cuando llega a la parte superior del arco parabólico, ya está ahí, y simplemente tiene que dar un paso al edificio ... es simple física".
 
Cuando al principio sugirió esta solución a los hombres de Darpa, Kamen dice que se sentaron en su sala de conferencias y se rieron de él. “Y unos meses más tarde, les llevé uno. Y funciona de maravilla".
 
El inesperado éxito de la lanzadera hizo, indirectamente, que el Pentágono presentara un mayor problema ante Deka en 2006: actualizar la tecnología de prótesis para el siglo XXI, para ayudar al cada vez mayor número de veteranos americanos que regresan sin brazos de la guerra.
 
Kamen inicialmente pensó que la tarea era imposible, pero casi exactamente un año después, dio a conocer a'Lucas' el brazo de Deka, llamado como el personaje de la guerra de las galaxias, Luke Skywalker, al que le dieron un brazo robótico, tras perder el suyo contra Darth Vader. La ligera prótesis proporciona a los que la usan casi toda la gama de movimiento de la extremidad original - y, con 14 sensores para detectar la temperatura y la presión, les permite realizar tareas tan delicadas como coger una pasa o una uva, y ser capaz de saber la diferencia entre ambas sin mirar. "Mi chicos son muy inteligentes", dice Kamen. "Funcionó casi a la primera. Lo pusimos en el primer paciente y a todo el mundo le encantó".
 
Kamen explica que esto está lejos de ser su experiencia habitual: el progreso de la mayoría de los proyectos Deka está lleno de sorpresas, casi ninguna agradable - todo lleva más tiempo y suele dar más problemás de lo esperado; las soluciones no son fáciles, el fracaso es la norma. La mayoría de los problemas a los ingenieros tratan de resolver requieren años, a veces décadas, de pruebas y errores.
 
"Hay que ser optimista. Si no, nunca empezaríamos un proyecto verdaderamente difícil. Por eso otra gente no lo inicia – porque son racionales. Por eso yo inicio estos grandes proyectos. Y en el fondo de mi corazón sé que mucho va a salir mal. Tienes que estar dispuesto a fallar mucho y así y todo conservar el optimismo. Bueno, en el caso del brazo, no hubieron muchos fallos. Todo salió de maravilla ".
 
Una de las leyendas más inverosímiles sobre Kamen es que lleva exactamente el mismo atuendo todos los días desde hace más de 30 años: su guardarropa está lleno con pares idénticos de botas de trabajo, pantalones vaqueros Levi's y camisas a juego. Cuando le pregunto si esto es verdad, Kamen da unos tirones a la manga corta de su camisa vaquera azul de mezclilla y responde 'No – las tengo de manga larga para el invierno. " La ropa la compra uno de los asistentes de Kamen, una vez al año, en lotes de una docena: a él gusta decir que simplemente es práctico, porque necesita un atuendo razonable para trabajar 'Siempre uso ropa de trabajo cuando estoy trabajando. Pero siempre que estoy despierto, estoy trabajando", me dice.
 
Kamen no ha cogido vacaciones desde los 14 años- «Quieres decir, como, por ejemplo decir:  ¡Oh! Vamos a volar a algún lugar sin un propósito y sentarnos a no no hacer nada, o lo que sea que la gente hace en vacaciones?" - y está muy desfasado de la cultura popular. A pesar de que admite haber visto La guerra de las galaxias varias veces en la televisión, y de que ve la televisión tarde por la noche para quedarse dormido, no ha ido al cine desde que era niño. Ahora, él tiene poca idea de cómo ir al cine: «Supongo que tienes que saber cuando empieza y comprar un. .. ¿verdad? " dice dudando. 'Vas, compras una entrada ... pero van todo el día? ¿O tienes que ir por la noche?"
 
Una vez volvió de una cena en la Casa Blanca y le pidió a sus amigos que le identificaran a las personas con las que había estado sentado, Warren Beatty y Shirley MacLaine. Tiene dislexia, y dice que ha leído sólo una novela en toda vida adulta - una copia de Cold Mountain que le regaló una navidad un un ejecutivo de Johnson & Johnson, lectura en la que se embarcó en gran parte porque él pensó que la historia de un veterano lesionado tenía un perspectiva de la  asistencia sanitaria en la que el ejecutivo estaba interesado. Prefiere relajarse leyendo viejos libros de texto académicos de los años 1940 y 1950. 'Leo física. Leo matemáticas. Todo el mundo lee estas cosas despacio. Pero yo no soy tan disléxico con números y ecuaciones".
 
Kamen incluyó siete dormitorios en sus planos de Westwind, destinados también a ayudar con su trabajo: «Yo siempre estoy hablando con la gente. Y por lo general, hasta tarde ", explica un día por la mañana temprano, después de que yo hubiera visto a Craig Venter, el genetista conocido por hacer un mapa del genoma humano, pasarnos de camino hacia la piscina de Kamen.
 
"Si tengo una casa con espacio fácil y cómodo para que la gente se quede, podemos aprovechar más cada día."
 
Kamen pasó casi ocho años compartiendo casa con su novia, que conoció en 1994, pero ahora vive sólo. Ha decidido que no quiere tener familia: «Prefiero no casarme que arriesgarme a fallar en mi matrimonio. No es como fallar en un proyecto: te recuperas y haces otro proyecto. Pero si tienes niños y fallas como padre ... ese yo lo veo como un fracaso del que no te recuperas. No quiero que me pase eso”.
 
El último proyecto de Kamen bien puede ser el más ambicioso hasta la fecha: quiere llevar electricidad y agua limpia al Tercer Mundo. Su plan no es crear una infraestructura centralizada de redes eléctricas y de tratamiento de aguas residuales, sino una solución a pequeña escala y, relativamente, barata. "¿qué tal un dispositivo que un par de personas puedan transportar a un pueblo que pueda convertir cualquier fuente de agua -que suele ser tóxica en estos días, que mata a dos millones de niños al año- en miles de litros de agua al día. ¿Qué tal llevar a un pueblo algo que pudiera ofrecer a la gente una manera de generar electricidad?"
 
Tras 12 años trabajando en estos dos problemas, los ingenieros de Deka muestran ahora sus soluciones en los talleres en Manchester. El primero es el "Slingshot", una caja grande del tamaño de una fotocopiadora de oficina, enfundada en una espuma protectora negra, que puede limpiar el agua de cualquier agente contaminante desde las aguas residuales a los radionucleidos, y funcionar durante años sin necesidad de mantenimiento. La segunda es otra caja de metal, de cinco pies cuadrados, conectada a una botella de gas comprimido, que emite un bajo zumbido de energía.
 
Se trata de un motor Stirling, similar al que instaló en su coche eléctrico, pero lo suficientemente grande y eficiente para dar electricidad a todo un pueblo, que puede hacerse funcionar con cualquier fuente local disponible de calor. Ambos dispositivos ya se han probado y son extraordinariamente eficaces: un test de seis meses ha utilizado un motor Stirling para proporcionar luz eléctrica a un pueblo en Bangladesh, impulsado por la quema de metano de un pozo lleno de estiércol de vaca; Slingshot ha sido sometido a pruebas similares en unas zonas rurales de Guatemala.
 
Pero Kamen, todavía tiene que encontrar un socio comercial para la fabricación de cualquiera de estos dos dispositivos para los clientes que más los necesitan. "Las grandes empresas," dice, "hace mucho tiempo que se dieron cuenta de que la gente en el mundo que no tiene agua y no tiene electricidad no tiene dinero." Lo ha intentando con las Naciones Unidas, pero se encontró con una pescadilla que se muerde la cola: las organizaciones no gubernamentales no compran productos hasta que estén en plena producción.
 
Sin embargo, sostiene que el proyecto está cerca de dar sus frutos, y hay demasiado en juego - en todos los sentidos - para abandonar ahora. "Si sumo todo el dinero que hemos gastado en Stirling, y todo el dinero que hemos gastado en el proyecto del agua, probablemente esté cerca de los 50 millones de dólares. Y somos una compañía pequeña, y eso es mucho dinero. Pero creo en ello. Simplemente creo en ello. Tal vez no funcione, pero hay que intentarlo. Mira el estado del mundo ", afirma. "Es un desastre. ¿Y si podemos arreglarlo? "
 
Vía: Telegraph
Foto: hawaii

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