Siete propósitos para las pequeñas empresas
Interesante campaña de marketing

Elogio a lo distinto

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Por Manuel Bermejo
DIRECTOR DE PROGRAMAS PARA LA ALTA DIRECCIÓN DE IE BUSINESS SCHOOL

Me aburre lo políticamente correcto. Espero coincidir con algún visitante de este blog, que, al fin y al cabo, nos ofrece otra forma de ver las cosas. Si no, tan amigos, pero mejor no siga leyendo. Quiero ensalzar lo diferente y me inspiro en el quehacer de tres personajes públicos.

Anda revuelto el mundo taurino desde que el Ministerio de Cultura decidió otorgar la medalla de las bellas artes a Francisco Rivera Ordoñez, largos años de profesional y heredero de una saga admirable. Muchos aficionados cabales, y muchos profesionales en privado, argumentan que no hay comparación entre los méritos del nieto de Ordoñez e hijo de Paquirri con los premiados anteriormente. Vamos, para los no taurinos, es como si un premio a la excelencia en el tenis que hubieran recibido Borg, McEnroe, Sampras, Federer o Nadal de repente recayera en Carlos Moyá. Buen jugador, mediático, pero con un palmarés deportivo no comparable. En estas estamos cuando José Tomás le echa un par, y renuncia a su medalla. Y lo hace acompañado por Paco Camino, dos de los toreros vivos con mejor y más extensa hoja se servicios. A Tomás no le perdonan que sea distinto, que administre sus apariciones públicas, que sólo hable en los ruedos o que se pueda permitir torear cuando y como quiera. Por todo eso, por su esfuerzo para poner la fiesta en valor, y, por su concepto del toreo, le admiro y le sigo.

E igual que José Tomás tantas veces ha arrancado sus faenas en los medios con la zurda sin más probaturas, ha pasado por España, cual aluvión, Brandon Flowers con su banda, The Killers. Ha flipado hasta Anson. También sin preámbulos abre sus conciertos con su canción/himno Human (me han prometido que va a ser la banda sonora de este blog) en una versión ultrarrítimica y a todo gas desgrana un recital apoteósico. Flowers es un artista enorme, llamado a ser un líder del show business. Me llama la atención que, en ciertos medios progres, siempre se alude a él como el mormón, el padre de un vástago de dos años o qué se yo. Quizás le pasan factura pues se dedica simplemente a cantar y hacer vibrar al público que abarrota pabellones en sus giras. Tal vez esperan de él que se convierta en otro apóstol laico que nos sermoneé con lo que toca según la agenda políticamente correcta del momento.

Y mientras The Killerss ponían patas arriba el Pabellón de los Deportes de Madrid con Sam´s Town, When you were young, Read my mind….Andrés Iniesta se marcaba otro partidazo liderando un Barça que, con un fútbol de ensueño, goleaba al Málaga. Iniesta es un futbolista distinto. Viste sin estridencias, no se le han visto tatuajes serpenteando su espalda, celebra sus goles sin ridículas poses y no se le conoce relación con ninguna cuartofinalista de operación triunfo de pechos operados estrenados en la portada de Interviú. Simplemente juega al fútbol como los ángeles y se comporta con un tipo educado. Quizás por eso, y por ser de tez blanquecina y nacido en Albacete, las brunetes mediáticas no hayan pedido para él la bota de oro, el Fifa World Player o la capitanía vitalicia de la selección nacional.

Me gusta esta gente que se sale de la norma, que transgrede y que nos hace ver que no debemos ser un rebaño acrítico ni asumir, sin más, comportamientos gregarios. Y, con todo y con eso, triunfan y hacen felices al personal.

Foto: Tanakawho

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