Risa contagiosa
Crítica artística, más arte con clavos

La SGAE del periodismo

Imagen 4 El pasado 20 de mayo conocíamos la noticia: el juzgado de lo mercantil de Madrid aceptaba la demanda de la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE) y de cincuenta y editores de diarios españoles, y condenaba a una empresa de press clipping (resúmenes de prensa) a cesar en su actividad. Una noticia de mayo ya no es noticia, pero es una de esas cosas que no me había parado a pensar hasta ayer, tras una charla con una joven emprendedora del sector de la comunicación.

Para el que no conozca lo que hacen estas empresas, su trabajo consiste en revisar la prensa diaria (nacional e internacional) y seleccionar las informaciones más relevantes para sus clientes según unos criterios previamente establecidos. Sus clientes pueden ser otras empresas que necesitan estar al día de lo que ocurre en su sector u agencias de comunicación que necesitan hacer un seguimiento de dónde y cuándo se publica la información que ellos elaboran a su vez para terceros.

Los editores se escudan en que la información es una obra colectiva y que los periodistas ceden los derechos de autoría a la empresa editora. Por su parte, las empresas de clipping alegaron que se había llegado previamente a acuerdos con asociaciones de periodistas como la FAPE, pero la validez de estos no es reconocida en esta sentencia. En ella se estipula que las empresas de press clipping están, de alguna forma, causando un perjuicio económico a las empresas editoras (robándoles lectores, para que nos entendamos) y que deben previamente alcanzar acuerdos con los propietarios y editores de los diarios, para "compensarles" ("remuneración equitativa"). Es decir, pagarles por el porcentaje de lectores que les puedan estar quitando (110.000 ejemplares según Demoscopia). Esto me suena a mi un poco a cannon.

"El juzgado de lo mercantil descarta que al amparo de la excepción de la cita del artículo 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual puedan desarrollarse modelos de negocio que se limiten a reproducir y digitalizar contenidos de otros y a percibir una remuneración aprovechándose, así, del esfuerzo de los editores". Del esfuerzo de los editores... ¿El esfuerzo? La defensa de la propiedad intelectual no es lo que me parece mal, es el que, de no acabar con el negocio del press clipping, este "cannon" acabará repercutiendo en el precio que cobran a sus clientes que son, en muchos casos, los que están generando la información que finalmente acaban comprando. Me explico.

La información que llega a los medios lo hace por varias vías, una son las agencias de prensa (EFE, Europa Press, Reuter...etc). Otra son las agencias de comunicación que, como decía antes, trabajan para terceros apoyando sus estrategias comunicativas y, finalmente están los departamentos de prensa de  empresas e instituciones que envían periódicamente información sobre sus productos, servicios y/o iniciativas.  Evidentemente la otra vía de nutrir a los medios es el trabajo de los periodistas, pero estos se encuentran con la contradicción de que si proponen algo que no han publicado las agencias previamente se les cuestiona o ignora.

Es decir, yo tengo, por ejemplo, una empresa de software y contrato a una agencia de comunicación para que amplié la visibilidad de mis productos en el mercado. Ellos hacen una nota de prensa y/o una presentación que envían a los medios que lo publican si lo consideran interesante (ojo, que muchas veces el proceso se resume en un corta-pega evidente, pero esa es otra guerra). Como yo necesito saber dónde se habla de mi producto contrato con la agencia un servicio de seguimiento que ellos, en la mayoría de los casos, subcontratan a una empresa de press-cliping. Como los responsables del clipping tienen que pagar por poder "recortar" las noticias de los periódicos, cobran un poco más a la agencia, que me cobra un poco mas a mi. Al final yo, que soy el que produce la información, soy el que pago. Pero como la visibilidad es importantísima, pues lo acepto sin caer en la cuenta de que más me daría compara espacios publicitarios al peso y ahorrarme tanto intermediario.

Una interesante manera de solventar el problema que tienen los medios ante la crisis y la bajada de la inversión publicitaria. Como lo que hace la Sgae con la bajada de la ventas de música. De algún sitio tendrán que sacar el dinero ¿no? Lo curioso es que algunas de las empresas de pressclipping más importantes de este país, tienen intereses en grupos editoriales con lo que todo queda en casa. Y el paso que realmente se quiere dar es conseguir legitimación para atacar a los agregadores de noticias, incluso si desde  estos se ha reiterado que no existe un "modelo monetizado ni prevé que exista".

Una vez más se trata de solucionar un problema superficialmente, en lugar de cambiar el modelo actual, se ponen parches y se mira hacia otro lado. Son muchos los que desde dentro de los medios están pidiendo el cambio, aunque no entiendan bien por qué lo piden ("Hoy la gente mira las noticias en Google News, y, ¿saben cuántos periodistas trabajan en Google News?, pues ninguno"_ Juan Luis Cebrián). Pero se trata de estructuras muy grandes que se mueven tremendamente despacio y compiten con herramientas que se mueven tremendamente deprisa, pero si los periódicos han muerto, el periodismo está reinventándose. Como decía un conocido mío el otro día, lo que necesitamos son periodistas, no periódico o como dice otro amigo: podemos hacer las cosas bien o como siempre. ¿Qué preferimos?

Foto: Uwe Hermann

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