Graffiti en caracoles
Superposición fotográfica

Libro electrónico, e-book, libro-e...¿oportunidad o amenaza?

Flm Visitando como cada año la recién clausurada la Feria del Libro de Madrid, abarrotada de público como siempre y con unas 350 casetas ofreciendo sus ejemplares, me asaltó la duda de qué pasará cuando el libro sea un puñado de bits, sin necesidad de papel, y las librerías no tengan razón de ser. ¿Ocurrirá como con la música?.

En realidad, aunque sea sólo por razones tecnológicas, las librerías seguirán existiendo para vender determinados productos que no son posibles de reproducir en una maquinita, como ediciones de lujo o gran formato, difíciles de sustituir como "objeto bello" por ningún otro artilugio. Sería como si la pintura al óleo hubiera desaparecido con la llegada de la fotografía.

Lo que si tengo claro es que de popularizarse el hardware, la irrupción del "top manta" de los libros será más que inevitable. Si no queremos comprar discos, y tampoco pagar por descargarlos de la red, no creo que respetemos los libros. Creo que no hace falta ser adivino para suponer que por cada e-book vendido, se distribuirán miles de copias de forma gratuita. Por eso me sorprende que no se esté evitando su llegada por parte de las editoriales, después de ver cortar las barbas de sus vecinas las discográficas.
Hasta ahora, la industria editorial se ha mantenido mal que bien, ya que sin tanto ruido como la SGAE, la gestora de derechos editoriales CEDRO consigue parar en gran medida la reproducción en fotocopiadoras, y por mucho que un libro sea prestado de una a otra persona, su difusión nunca es tan masiva como el intercambio de archivos mp3, por razones obvias.

Además, como dice el dicho "Hay dos clases de tontos. El que deja un libro y el que lo devuelve" (es broma), pues un buen amante de la literatura disfruta conservando su biblioteca, seguramente por la conciencia de objeto que debe difrutarse con toda la atención puesta en él, creando una intimidad que no logra la música, que es algo que tenemos puesto de fondo mientras conducimos, cocinamos o vamos en el ascensor.

Pero decía que la industria se ha mantenido hasta ahora y los datos son los que son: un 10% de aumento de ventas en la Feria 2009 pese a la crisis (o precisamente por ella, como ocio barato), y un 12,6% más de libros editados en 2008. Hasta alcanzar más de 86.000 títulos, sin contar las casi 18.000 reediciones.

Uno de los motivos de este incremento de ventas se encuentra en las ediciones de bolsillo o económicas. Algo que las discográficas no supieron manejar y que si aprovechan las editoriales, ya que pasados unos meses y la novedad, quien simplemente quiere leer un título concreto puede hacerlo por poco más de 6 euros, cuando la edición de lujo (para caprichosos, impacientes o regalo) puede alcanzar los 29 euros sin mucho esfuerzo. 

¿Pero qué ocurrirá cuando cualquier obra pueda bajarse de la red o enviarse por e-mail? Tal vez se sigan vendiendo novedades, pero alguien volverá a comprar El Quijote, por ejemplo?

Yo opino que de nuevo, veremos un fuerte ajuste en una industria. Probablemente los más afectados como siempre serán los del eslabón con menos valor añadido, es decir las imprentas. Ya que las editoriales seguirán gestionando derechos, y aunque vendan menos ejemplares, los costes de reproducción serán nulos, y sin posibilidad de quedarse miles de ejemplares en stock que arruinen la operación.

El problema es si habrá escritores dispuestos a escribir para que la gente lea sin pagar. Con la música, es frecuente escuchar el argumento de que el músico debe ganarse la vida por sus conciertos en directo. ¿Tendrá el escritor que empezar a hacer bolos, y cobrar por leer en público sus novelas? ¿Entonces cómo lo hacemos?

Claro, los que opinan que el artista tiene una necesidad vital de crear, y que lo hará gane o no dinero con ello, no se plantean que además de la industria soporte (papeleras, imprentas, distribuidoras, libreros) hay grandes escritores que se levantan cada mañana y dedican ocho horas o más a escribir, porque es su trabajo. Y gracias a ellos tenemos algunas de las mejores obras que hayas leído nunca. ¿Se dedicarán a ello sin unas ventas mínimas garantizadas?

Pero el titulo del post duda con intención sobre si es una amenaza o una oportunidad. Si recurrimos a las cifras, estas pueden ser bastante engañosas. Por ejemplo, si bien es cierto que se publican (según los datos de antes) casi 300 títulos nuevos cada día, también es cierto que sólo salen al mercado uno de cada cien manuscritos, y que gracias al libro digital, sus menores costes y la posibilidad más que real en el entorno 2.0 de que el propio autor cuelgue en su web el libro, ningún borrador tiene porqué quedarse en el cajón porque el editor de turno no confíe, no le guste o no quiera arriesgar.

Por otra parte, aunque aumentaran los títulos, la tirada media descendió un 4,9%, situándose en 2.960 ejemplares por título, mientras que un libro difícil de encontrar en las librerías como "Claves del nuevo Marketing" , ya lleva más de 15.000 descargas como e-book, lo que demuestra que para obras especializadas, autores noveles o títulos descatalogados, el libro electrónico puede ser mucho más positivo que negativo.

Promover el acceso a la lectura entre quienes son asiduos a los ordenadores, cambiar el tipo de letra para hacerlo accesible a personas con mala visión, o facilitar la suscripción a publicaciones periódicas como la revista Nature que aumentó sus lectores de 60.000 a 300.000 gracias al nuevo formato, son otros de los efectos positivos.

Sin duda, estamos en un momento crucial. El modelo actual, que lleva siglos establecido, va a cambiar de una forma o de otra, y nosotros vamos a ser espectadores. La revolución está en marcha. Los fabricantes han aprendido de pasadas guerras de formatos como el VHS/Beta o DVDHD/BlueRay y aunque cada uno tiene su apuesta, (Kindle, Sony Reader, iliad, Cybook, Papyre...) todos permiten reproducir formatos compatibles como el PDF, y mientras encontrar cine en BlueRay es difícil y probablemente no merezca la pena, sólo la tienda Sony/Google ya dispone de unos 500.000 títulos de dominio público.

Personalmente, reconozco sentirme atraído por este nuevo gadget y sus posibilidades, como poder ir de vacaciones con un solo libro electrónico cargado con varios títulos en lugar de cargar como hasta ahora con tres o cuatro diferentes ocupando y pesando en la maleta. Pero creo que difícilmente lograrán esa agradable sensación del tacto rugoso, el olor a papel y la posibilidad de escribir al margen...por no hablar de la relectura de aquella dedicatoria a mano en la página uno de alguien que te quería...


Imagen tomada del blog "Papel en Blanco"





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