Música de viernes: gracias por elegirme
El graffiti 3d vuelve a Ilustrae

Otra forma de viajar: al pasado

Relojdetenido-
Frente a los turistas olímpicos, que baten récords de velocidad y distancia, existe otra forma de viajar. Una en la que no importa lo que se tarda en llegar, porque como dice la filosofía "lo importante no es el destino, si no el viaje". Viajar por viajar.

En el norte de España, tenemos una red de ferrocarriles de vía estrecha, FEVE, que recorre los intrincados paisajes del Cantábrico, en rutas que en muchos casos no cuentan con otras alternativas. En tiempos pasados, representaban el progreso de las comunicaciones en el mundo rural, y hoy, aunque el material móvil que utilizan es moderno, desplazarse por sus vías es como volver, en un viaje hacia atrás, al pasado.

Este verano, disfruté de una maravillosa experiencia en una de sus líneas, la que une Bilbao con León... 10 horas de viaje que bien podrían haber sido un siglo. ¿Os apetece viajar en el tiempo?

Esperandoaltren copia Lo primero que hay que hacer es olvidarse de las prisas. El tren ya no se mueve con carbón, pero las vías siguen siendo igual de estrechas, las montañas igual de altas, y atraviesa tantos pueblos y caminos rurales como hace siglos. El tren llegar, llegará a su destino, así que relájate y mira por la ventanilla.Mientras el AVE circula a 300 kilómetros alejado de los núcleos de población y el paisaje se vuelve monótono, uno de éstos viajes discurre por entre bosques, atraviesa la calle principal de los pueblos a paso lento, y te permite conocer ver las caras de los paisanos esperando tras las barreras.

Así, desde el asiento, el viajero podrá ver las labores del campo y asistirá a escenas sacadas de otra época. Padres en bici con sus hijos saludando con la mano el paso del tren desde el puente. Muchachitos valientes escondidos tras el depósito para lanzar piedras o ver cómo el convoy se detiene para no atropellar a un perro que camina por las traviesas ajeno al sonido del silbato.

El recorrido cuenta con una sola vía para los dos sentidos. Por eso, al llegar a estaciones clave como Mataporquera, ha de detenerse sin tiempo fijo hasta que llega el procedente del otro punto y hacer el cruce.

Viejoymoderno copia

Eso será cuando sea, y mientras, un viajero despistado que pensaba que un viaje en tren de diez horas contaría con servicio de cafetería, sale corriendo hasta el bar del pueblo para comprar un bocadillo. El jefe de estación le abre la puerta de atrás para que le de más tiempo, y todo el tren espera a que regrese... ¿no es otra forma de viajar? Prisaslasjustas

El recorrido es una lección de geografía natural y de historia. Algunas estaciones aún conservan restos de la actividad minera ligada al carbón. Lo más parecido al progreso industrial durante décadas en muchas poblaciones montañesas y que hacen reflexionar sobre la interdependencia de ambos. Carbón para alimentar las máquinas que transportarán el carbón... los muros negros evocan las caras tiznadas de hollín de los maquinistas.

Carbon copia Maquetadetren copiaSi te atrae el mundo ferroviario, podrás disfrutar como un niño con una maqueta viendo antiguos depósitos, preciosas estaciones, hangares con plataformas giratorias... un mundo de fantasía que FEVE está explotando con sus trenes de lujo, auténticos cruceros sobre raíles, que recorren los mismos lugares pero a precio de oro.

Costaverde Yo me subí al tren en un pequeño apeadero a mitad de la ruta. Mi viaje duraba cinco horas cada recorrido, y me armé con un libro para pasar el rato. Ni siquiera lo abrí, pues la vista no se cansaba de recorrer cada árbol, cada prado, cada risco.... Viajar por viajar, como los grandes viajeros románticos.

Clalidaddevida copiaLa duración y la imposibilidad de cruzarse en el recorrido, hace que cada viaje sea único y tengas que esperar al día siguiente para regresar a tu origen, pero no hay mejor excusa para pasar una noche en ciudades tan apasionantes como León o Bilbao.. ¿verdad? Leon_ilustrae

   

Comentarios